sábado, 31 de agosto de 2013

Chichen Itza - cenote Ik kil - Ek Balam


CHICHÉN ITZÁ
Hoy vamos a comenzar con la primera excursión que realizamos en Riviera Maya. Como comenté en la anterior publicación, la contratamos con Excursiones Riviera Maya. Una de las cosas que te garantizan es que llegas a los sitios arqueológicos temprano cuando no hay tanta gente y no hace tanto calor. Efectivamente, así ocurrió. Claro que para ello nos tuvieron que recoger a las 5.40 a.m. ya que Chichén Itzá, por donde empezamos, está a unos 200 km de Playa del Carmen. No os asustéis por la hora, al llevar 7 horas de desfase con España te despiertas más o menos a esas horas.
Estábamos un poco preocupados porque había tormenta tropical y había posibilidad de que se transformara en huracán así que la idea de irnos a la aventura por ahí me tenía un poco preocupada. Por supuesto no pasó nada.
Chichén Itzá significa "boca del pozo de los itzáes". Tiene dos accesos por los cuales se llega enseguida a la pirámide de Kukulcán que probablemente será lo que conozcáis de este lugar. El nombre de la pirámide hace referencia a una representación maya de Quetzalcóatl.
Pirámide de Kukulcán

Pirámide de Kukulcán
Hay quien la llama "el castillo" pero como nos explicó nuestro guía José, los mayas no dieron nombres a las edificaciones, solo funciones.
Con una base rectangular de 55 metros de ancho y unos 30 metros de alto esta edificación se encuentra en el centro de una gran explanada. Cada lado presenta una escalinata de 91 escalones (364 escalones en total) Al sumarle la plataforma en lo alto que conduce al templo superior dan 365, los días del año, por lo que se piensa que pudo tener una función astronómica. A ambos lados de la escalinata hay balaustradas de piedra que terminan en cabezas de serpientes. Aquí no hay nada dejado al azar: en los equinoccios el sol da de tal forma que parece que la escalinata de uno de los lados está flanqueada por dos serpientes, que al paso de las horas parece moverse descendiendo. Este fenómeno le servía a los mayas para conocer el cambio de estación y, por tanto, cuando comenzaban las lluvias.
Hace no muchos años se podía subir a esta pirámide. Sin embargo, ya no está permitido y no pudimos hacerlo.
Kukulcán y Juego de Pelota al fondo
Aparte de esta edificación hay otras alrededor como es el Templo de los Guerreros, en cuya cima se divisa un "chac mool" que es un altar típico en forma de figura recostada. Justo al lado se encuentra el Grupo de las Mil Columnas (no hay tantas ni mucho menos) que están alineadas en varias filas y al descubierto sin el techo que antes sostenían.
Grupo de las Mil Columnas

Templo de los guerreros

Juego de pelota
En el lado opuesto de la explanada encontramos un Juego de pelota, el más grande que se conserva (135 metros de longitud). A 7 metros de altura sobresale una argolla de piedra a cada lado por la que los jugadores debían meter una pelota de caucho...¡¡sin utilizar las manos!! Solo se podían usar ciertas partes del cuerpo como la cadera o los antebrazos. Así que los partidos duraban muchísimo tiempo y generalmente terminaban cuando alguien metía por primera vez la pelota en el aro.



Decapitación del capitán del equipo ganador
El juego tenía un significado ritual. Aunque no está muy claro, la idea es que el capitán del equipo del ganador era sacrificado...sí, sí, el ganador porque el hecho de ser sacrificado era un lujo porque le garantizaba  la vida eterna... o eso creían ellos. Se puede ver en la foto una representación de la decapitación (aunque a mi me resulta complicado de verlo todo). Aparece el decapitador con la cabeza en la mano y luego un cuerpo sin cabeza y cinco personas que son los miembros de su equipo.
Alrededor del recinto se congregaba la gente en lo alto situada en diferentes lugares según su posición social.

De todos modos, ya digo que no está muy claro porque hay quien piensa que al que decapitaban era al capitán del equipo perdedor. Tampoco se sabe si los que jugaban eran esclavos de mayas de alta posición social.

Lo último que nosotros visitamos allí fue el cenote sagrado donde se encontraron restos humanos que demostraron que en este lugar se hacían ofrendas humanas, se piensa que chicas vírgenes mayas. El motivo es que pensaban que aquí residía Chac, el dios de la lluvia, y para asegurar que sus cosechas prosperaran hacían estas ofrendas.

Existen otros restos arqueológicos en la zona como El Observatorio o La casa de las Monjas pero nosotros no los visitamos, no se muy bien por qué.

Solo unos comentarios antes de terminar con Chichén Itzá. Aquí se pueden encontrar muchísimos vendedores callejeros con infinidad de objetos. Aquí es muy característica la obsidiana (que los mayas consideran piedra energética)y las máscaras de piedra talladas a mano. Si queréis comprar algo, este es un buen sitio, aunque no os olvidéis de regatear porque el precio variará mucho. También venden muchas figuras hechas de yeso que son más baratas pero también de mala calidad. Cuidado con que os cobren algo de yeso como si fuera de madera u otro material.
Por otro lado, llevad protección solar, un sombrero y agua porque como pegue el sol puede hacer un calor bastante sofocante
CENOTE IK KIL


Cenote Ik Kil
Muy cerca de Chichén Itzá se encuentra este cenote. Debido a esto hay bastantes turistas visitándolo pero merce realmente la pena. Es uno de los sitios que más me han gustado de todo el viaje.

Debido a que el suelo de la península de Yucatán es de tipo calizo, éste se va disloviendo por la acción de la lluvia y deja que el agua se vaya infiltrando formándose lagunas subterráneas. Cuando pasa un tiempo determinado el techo puede derrumbarse dejando el cenote a cielo abierto, como ocurre en este caso. Se supone que todos los innumerables cenotes que hay en la región están conectados por debajo y quien sepa bucear puede visitar uno que este cubierto... pero tengo entendido que es bastante peligroso porque si te pierdes puedes morir ahogado y hay que ser un experto buceador.

Cenote Ik Kil
En este caso este cenote está totalmente al descubierto pero tiene una profundidad de unos 40 metros así que hay que saber nadar para meterse porque una vez dentro no hay sitio donde agarrarse.
Alquilar chalecos para los que no se sientan muy seguros de poder hacerlo. También hay taquillas para dejar las cosas.
Este sitio es fascinante pero está lleno de gente y ocurre que, como se puede saltar desde varios metros de altura, te hacen apartarte constantemente de la parte central. Es decir, que tranquilo no es pero, ¿podéis imaginaros lo que es flotar en esas aguas mientras te dan los rayos del sol y cae el agua en cascada? Además, hay unos peces ciegos negros que viven ahí y se encargan de limpiar el agua (razón por la cual te dicen que te des una ducha antes de entrar para quitar cremas y demás) y es muy curioso nadar rodeada de ellos.

El recinto cuenta con un restaurante tipo buffet que nosotros teníamos incluido en la excursión. Era comida sencilla pero todo lo que comí estaba buenísimo. No os perdáis esta visita si visitáis Yucatán.

EK BALAM

Por último, nos dirigimos a Ek Balam (Jaguar negro). Es una antigua ciudad maya a unos 25 km de Valladolid.
En este punto nos había alcanzado la lluvia y no pasamos nada de calor. Este lugar no tiene nada que ver con Chichén Itzá, es mucho más pequeño y con diferente estilo arquitectónico. Sin embargo, fue una capital de gran importancia y por ello hay gran cantidad de edificaciones e incluso la tumba de un gobernante de la ciudad sobre la que está una estela de piedra.

Juego de pelota de Ek Balam
Nosotros nos centramos en lo que vimos: el juego de pelota y la pirámide de la acrópolis. El juego de pelota es pequeño pero la idea es la misma que la de Chichén Itza.










Pirámide de Ek Balam
Pero lo más relevante de este lugar es la pirámide de la acrópolis que tiene la ventaja de que se puede subir sus 40 metros de altura. Además, como no es tan visitado por los turistas como otros lugares es más cómodo a la hora de subir.
Eso si, se debe tener precaución al hacerlo porque son escalones irregulares y que pueden resbalar. No hay sujeción ni barandillas y si te resbalas...pues caes todo para abajo. Da un poco de vértigo cuando estás arriba pero la vista es magnífica.


A un poco más de la mitad de altura encontramos un templo con la puerta formada por las fauces de un jaguar (recordemos lo que significa el nombre de este lugar). Las esculturas están muy bien conservadas y la vista desde aquí es preciosa.








Vista desde lo alto de la acrópolis de Ek Balam
Recuerdo este sitio especialmente porque al subir y darnos la vuelta vimos la espectacular vista, con restos arqueológicos sobresaliendo entre los árboles...y una tormenta acercándose a nosotros (en el momento de la subida había dejado de llover). Así que empezamos todos a bajar corriendo (es una manera de hablar porque bajé sentada para no partirme la cabeza) para que no nos llegara la lluvia y nos resbaláramos. Fue gracioso porque iba con paraguas, mochila y todo. Fue un poco exagerado, pero también toda una experiencia y guardo gran recuerdo.

Tras esta peripecia volvimos hacia Playacar, agotados pero contentos, y manteniendo una conversación muy agradable con nuestro guía José y Carlos, el conductor. Nos contaron cosas muy interesantes y pasamos un buen rato durante el largo camino de vuelta. ¡Un día fantástico sin duda!













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